Estas respuestas buscan orientar a las familias antes del procedimiento y brindar mayor tranquilidad en cada etapa.
En aproximadamente el 80% de las cirugías utilizamos anestesia general pediátrica, administrada por personal altamente capacitado y con amplia experiencia en el manejo seguro de niños durante todo el proceso.
No. En la mayoría de los casos, los niños se recuperan más rápido que los adultos. Generalmente regresan a sus actividades habituales en menos de una semana, casi nunca requieren una dieta especial y el dolor suele controlarse durante las primeras 24 horas.
Sí. Con el acompañamiento de manos expertas, el cuerpo del niño tiene una excelente capacidad de recuperación: sus tejidos cicatrizan más rápido y suelen adaptarse mejor al proceso postoperatorio que un adulto.
Por lo general no. En cerca del 80% de los casos logramos un adecuado control del dolor en las primeras 24 horas. La mayoría de pacientes regresa a casa al día siguiente, con molestias mínimas y en condiciones muy similares a las del ingreso.
El acompañamiento es constante. Papá y mamá permanecen con su hijo hasta el momento de iniciar la anestesia para que no se sienta solo. Durante la cirugía se mantiene informada a la familia sobre el avance y, al finalizar, se vuelve a llamar a los padres para integrarlos a todo el proceso de recuperación.